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8 de marzo de 2013

LAS FLORES DE LA GUERRA (2011). Zhang Yimou. Drama. Jóvenes. Estreno. ***

En 1937, la ciudad de Nanking es el principal frente de la Guerra entre China y Japón. John Miller llega a una iglesia católica para preparar el entierro de un sacerdote. A su llegada, el joven norteamericano, que trata de aprovecharse de las necesidades de la guerra, se ve convertido en el único adulto entre un grupo de alumnas que viven escondidas en el convento. Poco después, buscarán refugio en la misma iglesia varias prostitutas de un burdel cercano. Cuando John se encuentra en la posición indeseada de protector de los dos grupos ante los horrores del ejército invasor japonés, descubre el significado del sacrificio y el honor. Película conmovedora que sobrecoge al espectador. Increíble, dura, bella y sobretodo, inolvidable. Cinemanet

Junto con la taquillera Hero, Las flores de la guerra es la su­perproducción más ambiciosa e internacional de Zhang Yimou. La primera fue nominada al Oscar a la me­jor película extranjera en 2003, la segunda quedó fi­nalista al Globo de Oro de esa misma candidatura en 2012. Para lograr esta repercusión, el director ha contado con un diseño de producción imponente (el presupuesto casi ha llegado a los 100 millones de dó­lares) y un actor carismático: Christian Bale (que curiosamente empezó a hacer cine en una gran película de ar­gumento bélico en terreno nipón: El imperio del sol, la obra maestra de Spielberg). La película (basada en los hechos reales contados en la novela de Yan Geling), intenta rescatar los restos de belleza y de bondad que florecen en medio de la guerra. Fila Siete. (3/5)


De un modo sorprendente, y mediante miles de sutilezas visuales y de regates de guión, la película se convierte en un tratado sobre la dignidad y sobre la alternancia de papeles que te impone la vida en circunstancias extremas. Hay tanta intensidad y momentos tan pasionales y emotivos que las dos horas y media que dura hacen literalmente "puf" y se disuelven. El trabajo de Christian Bale, inmenso, está lleno de dificultad por la sutileza y la mudanza que expresa su personaje, un aventurero, un oportunista, que le encuentra ese punto de contradicción a la frase de que el hábito no hace al monje. Como si hubiera encontrado aquí el reverso de Batman. ABC. (3/5)

17 de septiembre de 2012

ÉRASE UNA FE (2010). Pierre Barnérias. Documental. Todos-jóvenes. Estreno. ***.

¿Es la fe la misma en la Sabana, en los montes tibetanos o en la selva del Amazonas? Esta es la pregunta que se hacen Charles y Gabriel. Con 23 y 25 años, estos dos jóvenes parten en un viaje al encuentro de los cristianos del otro lado del mundo y de una Iglesia a veces “olvidada”. Así que viajan en bicicleta durante un año por las rutas de la fe para llegar a conocer a estos cristianos olvidados o perseguidos 2.000 años después de Jesucristo. Un solo objetivo para estos mochileros: compartir esta misma fe que une a los pueblos que, en apariencia, son tan diferentes. La Butaca.

Esta película se presentó con una calurosa acogida durante la Jornada Mundial de la Juventud de Madrid 2011. El director lo deja muy claro: “Se trata de un filme del que estoy orgulloso. Destapa el velo sobre un tema tabú: 200 millones de cristianos en el mundo no pueden vivir libremente su fe, y parece que los medios de comunicación no siempre están muy interesados. Gabriel y Charles consiguen captar la atención de los espectadores y nos llevan a la sencillez y al humor de muy diversos países, para que, junto a sus gentes, podamos descubrir una Iglesia que nunca podríamos haber imaginado”. J. O. Pantalla Grande. (7,5/10)


Sencillo documental, en el que se nota que no hay unos profesionales rodados –si se nos permite el juego de palabras– del cine detrás, pero donde la falta de conocimientos técnicos y artísticos se suple con la fuerza de lo narrado. En un film como Érase una fe, los testimonios de las personas que desfilan en las imágenes es fundamental, y lo cierto es que los que hablan, te desarman. Cabe preguntarse cuál es el público de este film. ¿Es sólo para católicos archiconvencidos? Para ellos también, sin duda, pero parece pensado para gente que se autodenomina cristiana, pero que no se toma su fe demasiado en serio. Y a los no creyentes les hará reflexionar... DeCine21. (6/10)

15 de junio de 2012

RÍNDETE MAÑANA (2011). Michael Collins. Documental. Adultos. Estreno. ***

Esta semana se estrena Ríndete mañana, documental que expone el estremecedor caso de Paco Larrañaga, el joven filipino de padre español que en 1997 fue acusado injustamente del asesinato de dos hermanas y sometido a un corrupto proceso judicial repleto de lagunas legales y violaciones de sus derechos fundamentales. Gracias a la presión social e institucional, Paco consiguió evitar la pena de muerte y ser trasladado a España, aunque a día de hoy espera todavía un juicio justo que le permita demostrar su inocencia. TacOnline. (3/5)

Premiado en los festivales de Tribeca, Sheffield y de Cine y Derechos Humanos de San Sebastián, este impactante documental del estadounidense Michael Collins (director) y el canadiense Marty Syjuco (productor) cuestiona todo el kafkiano proceso policial, judicial y mediático que culminó con la condena de Larrañaga y sus seis compañeros. Su teoría es que dicho proceso fue un montaje conspiratorio para ocultar una sórdida trama de corrupción en torno a un mafioso filipino, relacionado con el narcotráfico, para el que también trabajaba el padre de las hermanas Chiong. J.J.M. (Pantalla Grande). (7,5/10)


Todo está muy bien documentado, hasta el punto de que la avalancha de datos que cuestionan la sentencia y ponen en solfa las irregularidades cometidas por la justicia filipina resulta bastante significativa. El film se divide en diversos capítulos que recorren la historia completa (el arresto, el juicio, etc.) en toda su complejidad, con jugosas declaraciones de policías, implicados en la investigación, periodistas, y familiares de Larrañaga. A pesar de la dureza de la historia, de la que no se escatiman detalles, Collins acierta al darle un tono esperanzador al relato. DeCine21. (6/10)

23 de abril de 2012

SOUL SURFER (2011). Sean McNamara. Drama deportivo Jóvenes. Estreno. ***

Bethany Hamilton nació para estar en el agua, eso le dijeron y eso creyó toda la vida. Hawaiana e hija de surferos, apenas levantaba un palmo cuando se subió por primera vez a una tabla de surf. A los 13 años se disponía a competir por el título nacional, pero antes de poder hacerlo un tiburón le arrebató un brazo. Estuvo a punto de morir, pero poco después volvía a cabalgar las olas a bordo de una tabla. La historia emocionó y conquistó al público. Sean McNamara dramatiza estos hechos. Una película de superación personal y deportiva, un género predilecto del cine norteamericano. Fila Siete. (5/10).

La película es narrativamente convencional, muy clásica, y funciona correctamente, sin abusos melodramáticos, y sin recreaciones “gore”, ni siquiera en el ataque del tiburón. Nos brinda unas magníficas escenas de surf dignas del National Geographic. La cinta recrea esta historia de fe y superación. Tiene un tono muy comercial, y es muy americana, sin embargo tiene un aire de autenticidad y frescura que la hace amable, creíble y entrañable. El retrato que hace de la familia es muy positivo, una familia unida en la fe, leal y respetuosa con la libertad de sus miembros. J. O. Pantalla Grande. (7/10)


Sean McNamara tenía todas las papeletas para rodar un film convencional y plano, pues recoge todos los clichés del género de superación personal y triunfo ante la adversidad. Sin embargo, ha logrado una de esas películas con cierto encanto, por diversos detalles como por ejemplo que describe una sana relación entre la familia Hamilton, quizás un tanto utópica, pero bastante creíble. Se trata también el valor de la fe de la protagonista como apoyo fundamental a la hora de enfrentarse a la desgracia y seguir adelante. Acierta McNamara al narrar con elegancia y contención la parte más escabrosa. DeCine21.

30 de marzo de 2012

PREFIERO EL PARAÍSO (2010). Giacomo Campiotti. Drama. Todos-Jóvenes. Estreno. ***

Siglo XVI. El jesuita Felipe Neri llega a Roma con la intención de conseguir una ansiada plaza de misionero para viajar a evangelizar las Indias. Mientras espera su permiso, topa con un grupo de niños huérfanos que se dedican a mendigar y robar en las calles de la ciudad italiana. El humilde sacerdote, que no duda un instante en ayudar a los pequeños, descubrirá entonces dónde se encuentra su verdadera vocación. Cine religioso pero muy terrenal que desprende amor y buenas intenciones por los cuatro costados, y que, pese a sus inevitables tics televisivos, deja un muy buen sabor de boca. TacOnline. (3/5)

Este biopic sobre la vida de San Felipe Neri se emitió por la RAI y la vieron en su estreno televisivo casi siete millones de espectadores en Italia, con un “share” del 25,6%. Está construida como un gran largometraje en el que las tramas se van enlazando sin solución de continuidad. Por eso, la versión cinematográfica que ahora se estrena, aunque supone un remontaje en aras de una mayor brevedad, no afecta ni a la comprensión de la historia, ni a la dosificación de la emoción y la intriga. No es la primera vez que un proyecto se concibe para cine y televisión, con dos duraciones diversas. J.O.  (Pantalla Grande). (8/10)


El guión capta bien la esencia del protagonista, un hombre optimista, que insistía en que se sirviera a Dios con alegría, y también ingenioso, capaz de hilvanar respuestas rápidas, como en la conocida anécdota de donde sale el título, cuando el Papa le ofreció convertirle en cardenal, y él le replicó "prefiero el paraíso". O cuando le pedía a los niños "Sed buenos... si podéis" –no en vano ha quedado como patrón de los educadores y de los humoristas–. Su tono amable, tan positivo como el personaje retratado, va contracorriente en relación con lo que es habitual en las producciones modernas. DeCine21. (3/5)

2 de enero de 2012

EL HAVRE (2011). Aki Kaurismäki. Drama. Jóvenes. Estreno. ****.

Películas sobre el drama de la inmigración en Europa hay muchas pero como ésta, nin­guna. ¿Y por qué? Porque su director es Aki Kaurismäki y el cineasta finlandés no se parece a nadie más que a sí mismo. Le gusta hacer ci­ne, contar historias con imágenes, y lo hace de una determinada manera que es la única que conoce. En este caso es la histo­ria de un hombre, Marcel Marx, que lleva una existencia tranquila en el pueblecito fran­cés de El Havre, entre su bar, su trabajo de limpiabotas y su esposa Arletty, hasta que se cruza en su camino un menor llegado de África que escapa de la policía y busca refugio. Fila Siete.

Se trata de una deliciosa tragicomedia neorrealista, a lo Frank Capra, en la que el cineasta finlandés vuelve a mostrar sin complejos su decidido vitalismo, delimitado por su confianza en el cariño matrimonial, la solidaridad comunitaria y la providencia misericordiosa de Dios. Y, entre estas sugerentes coordenadas —todas ellas, concreciones del amor—, desarrolla sus conmovedoras reflexiones sobre la inmigración y la necesidad de instaurar socialmente una cultura de la caridad y la acogida. Kaurismäki expone todo eso con su habitual estilo minimalista, sobrio pero lleno de colorido, entre naturalista y naïf J.J. Martín (Cope).


Tenemos sobre todo una historia muy humana, de magníficos y tiernos personajes, que viven al día pero saben desvivirse por amor por los que tienen alrededor. Conmueve el amor de Arletty a su esposo, con qué naturalidad se refiere el director a la fe de los personajes. La generosidad de Marcel para dedicar sus mejores esfuerzos a su inesperado invitado. El empeño de éste por ayudar. Las pequeñas ayudas de unos y otros, algunas inesperadas y que conmueven. Hay momentos ciertamente emocionantes, pero el último tramo de la cinta, el desenlace, demuestra con creces lo gran director que Aki es. DeCine21.

17 de septiembre de 2011

EL ÁRBOL DE LA VIDA (2011). Terrence Malick. Drama. Jóvenes. Estreno. ***

Malick ha alumbrado una obra de arte, una sinfonía bellísima, un canto a la vida que suena como una ofrenda al Dios que hizo el cielo y la tierra, un Dios enamorado perdidamente del hombre. Malick maneja el cosmos para hacer entender que el hombre es el centro del universo porque Dios así lo ha querido, y por eso el eje del relato es la familia O’Brien, un matrimonio de evidente origen irlandés, gente de clase media de un suburbio de Tejas. Gente que ama y es amada. Gente que tiene que elegir entre el camino de la naturaleza y el camino de la gracia. Gente que sabe que si no ama su vida pasará como un relámpago. Fila Siete.

Encabeza el filme la cita bíblica completa del “Libro de Job” 38: 4-7: “¿Dónde estabas cuando Yo cimentaba la tierra? / Explícamelo, si tanto sabes….”. Y, a continuación, una voz femenina sienta las dos coordenadas de la historia: “Hay dos caminos que puedes seguir en la vida: el de la naturaleza y el de la Gracia”, mal traducido al español como “el de lo divino”. Y explica que el camino de la Gracia no teme desagradar ni huye de los sacrificios y los insultos. Mientras que el camino de la naturaleza tiende a la autocomplacencia y la autoafirmación sobre los demás. A esos dilemas se enfrenta en los años 60-70 del siglo pasado una mujer católica practicante de Waco, Texas, la Sra. O’Brien (Jessica Chastain). Y clama a Dios con desgarradora sinceridad, pues se siente incapaz de sortear la desesperación ante la muerte del pequeño de sus tres hijos, quizás en la Guerra de Vietnam. “Ahora está en manos de Dios”, la consuela su esposo, el también católico Sr. O’Brien (Brad Pitt). “¿Pero no ha estado siempre en sus manos?”, le responde ella con pasmosa lucidez. Una angustia similar a la de la Sra. O’Brian atenaza ya en nuestros días a su hijo mayor, Jack (Sean Penn), un insatisfecho ejecutivo de éxito, que ansía reencontrarse con sus raíces y con Dios. Para ello, rememora con Él su infancia y adolescencia (Hunter McCracken), iluminadas por las felices correrías con sus hermanos R.L. (Laramie Eppler) y Steve (Tye Sheridan), y ensombrecidas por su progresivo alejamiento de su padre, un hombre íntegro, piadoso y cordial, pero voluntarista, que trata a sus hijos con excesivo rigorismo, lanzando sin querer a Jack a sus primeros pecados conscientes. JJ Martín (Pantalla Grande).


Realmente el grandísimo y esquivo cineasta Terrence Malick no hace otra cosa que seguir a los miembros de una familia católica -sobre todo a los padres y al hijo mayor-, que siempre se han apoyado en Dios, pero cuya fe se ve puesta a prueba -como la cualquier otro hijo de vecino- por los acontecimientos de la vida diaria. Y lo hace centrado el tiro en momentos ordinarios, agradables y desagradables, y manejando con voz en off los conceptos básicos que ayudan a configurar una vida lograda, donde son básicos el amor y el perdón. No faltan los momentos de duda, la prueba del sufrimiento, la rebelión contra Dios, la tentación del pragmatismo, la constatación de que, citando a san Pablo, uno hace lo que no quiere. DeCine21.

Sin cuestionar la indudable belleza de las imágenes y la profundidad de lo que se nos muestra, me parece ardua de ver. Está llena de simbolismos; unos se entienden y otros no. Si uno no se ha documentado previamente, puede quedarse a dos velas. Estoy seguro de que muchas escenas sólo las entiende el autor y, los demás, simplemente especulamos. De todos modos es valiente y enriquecedora.... Lástima que su complejidad la haga ininteligible, y a ratos pesada, para mucha gente. La poesía es poesía y el cine cine. CineCine.

31 de mayo de 2011

SENNA (2010). Asif Kapadia. Documental. Jóvenes. ****. Estreno.

Ayrton Senna (1960-1994), piloto brasileño de Fórmula 1, fue campeón en 1988, 1990 y 1991. Quedó segundo en 1989 y 1993, por detrás del que siempre fue su gran rival y durante años compañero de equipo en McLaren, el francés Alain Prost. Senna murió en 1994 en un accidente en el circuito de Imola, disputando el gran premio de San Marino.  El londinense Asif Kapadia cuenta de manera muy amena y emocionante la trayectoria deportiva de un gran campeón... una historia que resulta apasionante, tanto para los muy aficionados a las carreras de coches como a los que no lo somos. Fila Siete.

Este espléndido documental, sin ocultar los defectos del mítico piloto brasileño, le rinde homenaje subrayando su constante defensa del auténtico espíritu deportivo —frente a lo que él denominaba “la política del deporte”— y elogiando su capacidad de superación y su profunda visión cristiana de la vida, que solía exponer con gran naturalidad y que intentaba aplicar en todo momento. Estas coordenadas aportan una gran profundidad a la película, que trasciende su condición biográfica para convertirse en una certera reflexión sobre el verdadero sentido del deporte y, en general, del trabajo bien hecho... JJ Martín, Cope.


Kapadia goza de material exhaustivo, tremendamente valioso tanto en las espectaculares secuencias que tienen lugar en los grandes premios como en el metraje casero que filma a Senna en su intimidad, o el televisivo que introduce la dimensión mediática en las declaraciones post-carrera —estimables apuntes que el director dirige hacia una tesis sobre la interferencia de la política en el deporte— o sugiere el romance con la presentadora de televisión Xuxa. “Senna” tampoco escatima en la elaboración de una mirada más desconfiada hacia el mito, el lado menos amable y más visible en los desencuentros con Alain Prost... La Butaca.

Más información en DeCine21.

14 de mayo de 2011

ALEXIA (2011). Pedro Delgado. Documental. Jóvenes. ***. Estreno.

Es hermoso lo que ha hecho el director de este documental. Simplemente (no es fácil) se ha dejado llevar por la sencillez desarmante de la historia que se ha propuesto contar. Delgado y Martín, con un guión más trabajado de lo que pudiera parecer, han compuesto las piezas del puzzle, del paisaje humano de una niña que muere con 14 años, y lo han hecho con un lenguaje cinematográfico acorde con una historia que lo que tiene de extraordinaria es, paradójicamente, su tremenda cotidianidad. Alegre y serena llega esta película, que se ve bien y que te permite acercarte a una historia sencilla de gente cotidiana. Fila Siete (Crítica).


Dirigido por Pedro Delgado (Puerta del tiempo), este documental de creación reconstruye la vida de Alexia González-Barros González (Madrid, 7 de marzo de 1971 – Pamplona, 5 de diciembre de 1985), una adolescente que está en proceso de beatificación desde 1993, sobre todo por la fe, entereza y alegría con que afrontó la enfermedad. En efecto, Alexia falleció a los catorce años a causa de un tumor en la columna vertebral. Y, desde su muerte, su devoción se ha extendido por los cinco continentes. Narrado en primera persona por la propia Alexia (Miriam Fernández) y por su ángel custodio, Hugo (Richard del Olmo), el filme incluye testimonios de sus familiares, profesoras y amigas, de los médicos y sacerdotes que la ayudaron, y de varios expertos en procesos de canonización. Todo ello, ilustrado con abundante material fotográfico y fílmico, numerosos fragmentos de las películas domésticas rodadas por su familia e ilustraciones divertidas de algunos episodios significativos de su vida. (www.alexialapelicula.com)


Palabras del director:

Hace relativamente poco tiempo, por motivos de trabajo, tuve que ver una película que se decía inspirada en la vida de Alexia. La verdad es que no tenía ni idea de quién era esa niña, pero suscitó mi interés una dedicatoria al final del film a Alexia González-Barros. Pienso que con este documental he aportado mi granito de arena para mostrar el verdadero rostro de Alexia y el cariño de su familia.

A Paco, el padre de Alexia, le encantaba rodar imágenes de su familia. Llegó a tomar algunas de Moncha embarazada de Alexia. Mantuvo su afición durante muchos años y eso nos ha permitido disponer de un auténtico tesoro documental: la verdadera vida de Alexia en película, desde sus primeros días hasta que se hizo adolescente, antes de enfermar.

Alexia con muy pocos años imitando a Charlot, Alexia en bici o correteando con sus perros; de vacaciones con sus hermanos, abriendo los regalos de Navidad … ¡O subiéndose por los muebles! Todo eso, además de entrevistas a los hermanos y a quienes la conocieron, profesoras, sacerdotes, médicos y amigas.

Claro que para acabar de acercarnos a ella era inevitable rodar sus juguetes, su ropa, sus cuadernos de clase (en uno de los cuales escribió una redacción inédita, premonitoria de su muerte). ¿Y qué decir de sus gustos? Descubriremos, por ejemplo, a la Alexia cinéfila que en su diario de la clínica dejó constancia de las películas que veía… Una vida normal, pero con una particularidad: vivió intensamente la presencia de Dios. (www.alexialapelicula.com).

Más información en Decine21.

14 de enero de 2011

CARTAS AL PADRE JACOB (2009). Klaus Härö. Drama. Jóvenes-adultos. ***

Leila es una asesina condenada a cadena perpetua que, tras doce años de cárcel, recibe le indulto. Antes de dejar la prisión, un funcionario le explica que Jacob, un cura rural anciano y ciego, ha solicitado su ayuda como asistente. Leila acepta esta labor, que consiste en ayudar al párroco a responder las cartas de los fieles solicitando ayuda espiritual.



Dos mundos radicalmente opuestos se entrelazan en esta emotiva historia sobre el perdón, la amistad, el cuidado del día a día, las dificultades de hacerse mayor y el inmenso poder de la redención.

A través de un escueto argumento —aparentemente más apropiado para un cortometraje—, el finlandés Klaus Härö (“Elina”, “Mother of Mine”) consigue una pequeña gran obra, ampliamente premiada y digna heredera de los mejores dramas religiosos y existenciales del sueco Ingmar Bergman y del danés Carl Theodor Dreyer.  J. J. Martín, Cope.



Con dos actores y medio -medio es el cartero, también importante en esta historia-, Klaus Härö y Jaana Makkonen escriben un interesante estudio sobre la soledad, la esperanza, el poder de la fe y las posibilidades de redención (en el sentido más amplio de esta palabra); y lo hacen a la manera nórdica, realista y cruda, conmovedora, pero sin sentimentalismo; y con bastante elegancia. Fila Siete.


18 de diciembre de 2010

MILAGRO EN LA CIUDAD (1947) y DE ILUSIÓN TAMBIÉN SE VIVE (1994). Navidad para todos.

Recomendamos especialmente para estos días esta bonita historia navideña, cuyo título original es Milagro en la calle 34, en sus dos versiones: la clásica de 1947 -De ilusión también se vive- dirigida por George Seaton y protagonizada por Mauren O'Hara y Natalie Wood; y, la más reciente, de 1994, estrenada en España con el título Milagro en la ciudad.

En los prolegómenos del gran desfile navideño organizado por unos grandes almacenes, clave para el inicio de la temporada de ventas, el hombre que encarna a Santa Claus sufre una indisposición. Ante el imprevisto, un anciano llamado Kris es requerido para sustituirle en la cabalgata. Y lo hizo tan estupendamente, que después del desfile es contratado por su habilidad y naturalidad en la caracterización del personaje. Cuando comienza a ejercer como tal en los grandes almacenes, se confirman sus dotes y su empatía con los niños es total. Sin embargo,  todo se complica cuando Kris comienza a manifestar, sin ningún tipo de complejos, que es el auténtico Santa Claus.

Milagro en la ciudad es una película cargada de buenas intenciones y llena de momentos emotivos. Nos habla de la necesidad de tener ilusiones y fe. En el fondo es una reivindicación de la Navidad y de lo que ésta representa. Quizás por eso sea especialmente recomendable para esta época, porque para disfrutar de ella exige una disposición interior que no siempre se tiene.

En cuanto a De ilusión también se vive, recordar que se trata de un clásico del cine navideño algo olvidado últimamente, y que no estaría de más rescatar. Especialmente por su tono reivindicativo del auténtico espíritu de estas fiestas, que nada tiene que ver con el consumismo desaforado. Cuenta con un magnífico reparto y estuvo nominada al Oscar a la Mejor Película en 1947, que ganó finalmente la poco conocida La barrera invisible (Elia Kazan). Su único hándicap para las nuevas generaciones es su factura en blanco y negro; espero que esto no sea un obstáculo insalvable.


Fuentes: Decine21 y Filmaffinity.

8 de octubre de 2010

ADIÓS, MUCHACHOS (1987). Louis Malle. Drama. Jóvenes. *****

Durante la ocupación alemana en Francia, en un colegio interno para chicos, dirigido por religiosos católicos, Julián, un muchacho de trece años, queda impresionado por la personalidad de Bonnet, un nuevo compañero que ingresa en el colegio. Poco a poco averigua qué hay de diferente en el nuevo: es judío.

Personajes

El protagonista indiscutible de la película es Julien Quentin, un chico de doce años inteligente y despierto, que no lleva muy bien estudiar en un internado. Es pillo y aprovechado, con vocación de líder. No es mal estudiante. Cuando conoce a Jean Bonnet, enseguida se percata de que tiene en él a un duro rival. Sin embargo, a medida que comparten clases, estudios, lecturas, juegos y aventuras, surge la amistad, que se torna más fuerte que el miedo. Cuando descubre que Bonnet es judío, hace gala de lealtad, solidaridad y respeto.

Jean es trabajador, alegre –dadas las circunstancias-, generoso, valiente, capaz de cultivar la auténtica amistad, y de mostrarse agradecido. Sorprende la fidelidad a sus creencias –reza y no come cerdo- en un ambiente hostil.

El padre superior puede tomarse como prototipo de quien tiene hambre y sed de justicia. Aunque la ley prohíbe ocultar judíos, tiene claro que tales normas no obligan en conciencia y hace lo posible por reparar el daño que el nazismo causa en seres inocentes. Actitud audaz y llena de fortaleza, capaz de asumir riesgos con generosidad. También hace gala de un exquisito respeto por las creencias ajenas y de un concepto elevado de la libertad y de la misión del educador.

En el lado negativo dos personajes, Jóseph, desleal y traidor, además de ladrón, y la hermana religiosa que, debiendo se ejemplo de caridad, sucumbe al miedo o quizás es víctima de los prejuicios.

Temas de interés

Es una muestra exquisita de las consecuencias de la injusticia y del resultado real al que conducen las ideologías nihilistas, que niegan la trascendencia y la misma verdad natural. Cuando una sociedad rompe amarras con la verdad puede desembocar en la más absoluta tiranía, aunque envuelta en ropajes de dignidad democrática. Donde reina el individualismo materialista y relativista, la autoridad se sirve a sí misma y las personas solo interesan en cuanto son útiles. Pero incluso en esas situaciones, hay personas que no pierden la esperanza y afrontan de forma valiente y concreta, cada uno según sus circunstancias, la hermosa tarea de hacer un mundo más justo.

Cuando arrecian las críticas contra los colegios confesionales, Adiós muchachos es un valioso ejemplo del alto concepto de la persona, y de sus valores, que se cultiva en muchos de ellos. Ni rastro de intolerancia, ni de perverso adoctrinamiento. Por el contrario, se fomenta la libertad auténtica, valor indispensable para el desarrollo de las virtudes y la maduración personal.

Valor educativo

Como en otras películas donde el terror nazi está presente, es incuestionable su valor testimonial de unos acontecimientos y de una época, no tan lejana, que ojalá no vuelvan a producirse. Permite reflexionar sobre las causas que desembocaron en dicha situación y la importancia de no escudarse en deficiencias sociales o políticas, para eludir la propia responsabilidad hacia el bien común.

Hace un estupendo retrato de la adolescencia, de sus inquietudes, de sus miedos y de sus interrogantes. Ayuda a comprender la igualdad radical entre todos los seres humanos, por encima de razas, creencias, ideologías u origen. La amistad y el respeto son posibles entre personas de diferente extracción social, y la solidaridad hacia quien más lo necesita una exigencia irrenunciable. Además, la vida de piedad se integra con naturalidad en sus vidas.

Más información en decine21.com.

14 de abril de 2009

LA GANADORA (2005). Jane Anderson. Drama. Jóvenes. ***

Película basada en el libro de memorias "The Prize Winner of Defiance, Ohio", en el que Terry Ryan cuenta la vida de su madre, Evelyn Ryan (Julianne Moore).

Evelyn fue una mujer sufrida y extraordinaria, que utilizaba su don para las palabras, como ella lo llamaba, para mantener económicamente a su familia: diez hijos y un marido alcohólico que malgastaba sus escasos ingresos en la bebida. Evelyn estaba siempre en casa, trabajando sin parar, pidiéndole al lechero que le fiara mientras los niños más pequeños llenaban la casa de polvos de talco o le arruinaban los tulipanes al jardín de la vecina. Su marido -un cantante frustrado por un accidente en la laringe- no se soporta, tiene graves problemas de autoestima y ahoga su frustración en whiskies. Pero Evelyn nunca pierde su sonrisa, nunca reprocha, nunca sucumbe. Lo que fascinó a Zemeckis al leer el libro « fue el inquebrantable optimismo de Evelyn y su amor por la vida, esa cualidad espiritual que le permitió superar una vida llena de dificultades». En algunos momentos se da a entender con claridad que ella decide en cada instante vivir así, entregar su vida de esa manera. Por otra parte, La ganadora no sólo es un homenaje a aquella mujer impresionante, sino a tantos millones de amas de casa que viven o han vivido situaciones muy similares. Pero el film también critica un modelo de familia machista que es un injusto sometimiento. Alfa y Omega.


"Una película que cuenta lo contrario a lo que nos suelen contar otras. Lejos de dramas existenciales derivados de darse vueltas a sí mismo, nos muestra la felicidad posible de una persona que opta por entregarse completamente". (Gustavo de Pardo. Locoporelcine.com)

Temas de interés: familia, unidad familiar, maternidad, fidelidad, generosidad, entrega, sacrificio, fe, esperanza, amor, paciencia, alegría, confianza y humildad.

Dirección: Jane Anderson. Género: drama biográfico (melodrama). Principales intérpretes: Julianne Moore y Woody Harrelson. Público adecuado: Jóvenes.

Leer más sobre la película en decine21.com y CINEMANET.INFO.

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