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31 de agosto de 2012

AMOR BAJO EL ESPINO BLANCO (2010). Zhang Yimou. Drama romántico. Jóvenes. Estreno. ***

La cinta cuenta una sencilla historia de amor entre una adolescente ingenua, hija de unos activistas contrarios al régimen maoista, y un atractivo joven militar. Los dos protagonistas tendrán que enfrentarse a los obstáculos que amenazan con convertir su apasionado romance en un drama de amor imposible. Y Yimou resucitó. Y quizás no lo ha hecho con una obra maestra que pase a los anales de la historia, pero sí con una cinta pequeña muy superior a los últimos fuegos artificiales a los que nos tenía acostumbrados. Fila Siete. (7/10)

La historia está contada con la sencillez y el sentido lírico del mejor Yimou, sin artificios espurios ni subrayados retóricos. Aunque puede que el filme se dilate en exceso, se ve compensado por sus hallazgos visuales, dramáticos e incluso poéticos. Por un lado, dibuja una historia de amor tan casta y pura que a muchos les puede parecer irreal o inverosímil. Por otro lado, el dibujo que hace de la revolución de Mao es tan poco ideológico, que se entiende como una crítica contundente para el que quiera abrir los ojos. El mismo Zhan Yimou fue víctima de la “reeducación” por razones familiares. J.O. (La Linterna). (7,5/10) 


Zhang Yimou demostró la fuerza y delicadeza con que puede manejar una historia de amor en El camino a casa (1999). El cineasta vuelve a recorrer este terreno con más sencillez pero igual talento a través de un enamoramiento adolescente muy bien contado, tremendamente romántico, donde evita dos enormes riesgos, la grosería y la cursilería. Lo hace adaptando una novela de Mi Ai, en que orilla bastante la cuestión política -aunque no deja de mostrar los excesos del culto a la personalidad de Mao y al partido en aquella época-, para centrarse en lo humano, el entorno familiar y la pareja protagonista. DeCine21. (7/10)

8 de diciembre de 2011

¡VIVIR!. Yu Hua. Novela realista. Seix Barral

Después de gastar toda la fortuna de su familia, el joven Fugui se convierte en granjero. Obligado por el Ejército a separarse de su mujer y sus hijos, es testigo de los horrores de la Guerra Civil. Años después, tiene que hacer frente a las penurias de la Revolución Cultural. Pero Fugui conseguirá sobrevivir gracias a su amor por la vida. La obra capta la esencia de China y su gente y la verdadera naturaleza de la condición humana.

Sinopsis

Después de gastar toda la fortuna de su familia en el juego y en burdeles, el joven Fugui, único heredero de la familia Xu, no tiene otra solución que convertirse en un honesto granjero. Obligado por el Ejército a separarse de su familia, es testigo de los horrores de la Guerra Civil. Años después, tiene que hacer frente a las penurias de la Revolución Cultural. Con un buey como único compañero en sus últimos días, Fugui consigue sobrevivir gracias a su amor por la vida. Esta novela celebra la inalterable voluntad de vivir por encima de las desgracias y los golpes del destino.

Yu Hua nació en 1960 en Hangzhou (Zhejiang). Trabajó como dentista durante cinco años antes de empezar a escribir en 1983. En 2002 se convirtió en el primer autor chino en ganar el prestigioso James Joyce Foundation Award. Sus novelas Vivir (1993), galardonada con el Premio Grinzane Cavour, y Crónica de un vendedor de sangre (1995) fueron elegidas dos de los diez libros más influyentes de la década de 1990 en China. Zhang Yimou, director de la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Pekín, dirigió la adaptación cinematográfica de Vivir, que fue galardonada en el Festival de Cannes. Es autor también de la novela Gritos en la llovizna (2007). Todas ellas serán publicadas próximamente por Seix Barral. Ha escrito diversas colecciones de relatos y ensayos. Vive en Pekín.

Fuentes: Selección Literaria TROA y Seix Barral.

1 de julio de 2010

LA BUENA TIERRA (1937). Sidney Franklin. Drama.


La buena tierra está basada en una novela con la que Pearl S. Buck obtuvo el Premio Pulitzer. La trama transcurre en China, en la época previa a la instauración del comunismo, y nos cuenta la historia de una familia campesina en aquéllos convulsos años.

Primero vino el matrimonio, una unión concertada entre el agricultor Wang Lung y la esclava de cocina O-Lan. Después, tras recorrer el camino de la pobreza y la riqueza, la familia y la traición, la guerra y la pestilencia, llegó el amor. Partiendo de la novela de Pearl S. Buck, La Buena Tierra mezcla la historia de Wang y O-Lan con toda una sucesión de rebeliones en China.

Personajes

Wuang Lu es el protagonista principal y se nos presenta como un joven alegre y trabajador. Es sociable, disfruta de la amistad y se muestra sencillo y humilde. Su personalidad es atractiva, nada que ver con la pusilanimidad, y su sonrisa contagiosa. Es respetuoso con las tradiciones de sus mayores, hasta el punto de tomar por esposa a O-Lan sin siquiera haberla visto antes. Con la ayuda de su mujer, su esfuerzo personal y su austeridad, consigue prosperar. Cuando una terrible sequía esquilma los campos, soporta el hambre sin derrumbarse y no se resigna a no hacer nada; emigra al sur con toda la familia y busca honradamente trabajo sin descanso. Sin embargo, tras haber superado la crisis por un golpe de fortuna que lo convierte en un hombre rico, se vuelve holgazán, presuntuoso, soberbio y desprecia a todo el mundo, incluida su mujer a la que tanto debe. Cegado por el deseo y la vanidad, toma una segunda esposa mucho más joven que él y adopta un estilo licencioso e indolente. Pero cuando una plaga de langosta amenaza la cosecha reacciona de forma positiva y asume el liderazgo de los campesinos para defender la tierra. Reconoce los errores cometidos y se reconcilia con todos, especialmente con O-Lan.

O-Lan es una gran mujer, sencilla y humilde. Gracias a su fortaleza consigue resistir en situaciones extremas y ser el sólido fundamento de la familia. Es muy discreta, volcada siempre en las necesidades de los demás sin llamar la atención. Lo suyo es servir y ocultarse. Ocupa el último rincón de la casa y pide muy poco para sí misma. En definitiva, vive la virtud de la generosidad hasta sus últimas consecuencias. Su vida entera ha estado en función de los demás y no guarda ningún tipo de agravios. Cuando Wuang Lu se muestra arrepentido reacciona con alegría y perdona de todo corazón. En una palabra, es una persona que sabe querer.

En el lado opuesto tenemos al que quizás sea el personaje más desagradable de la película, el tío de Wuang Lu. La laboriosidad brilla por su ausencia en este hombre, preocupado toda su vida en vivir a costa de los demás. Su egoísmo le lleva a maltratar a su mujer y, con tal de sacar provecho, es capaz de engañar a su propio sobrino y de empujarlo a comportamientos indignos si con ello puede obtener alguna ganancia. El colmo de su desfachatez lo vemos cuando mientras todo el pueblo lucha desesperadamente contra la plaga, él se quita de en medio y luego pretende apuntarse el éxito de la empresa.


De interés

La buena tierra tiene varios puntos de total actualidad. En una sociedad como la nuestra, en la que el hedonismo campa a sus anchas, resulta aleccionador contemplar a unas personas que viven austeramente y luchan con gran esfuerzo para, en muchos casos, simplemente subsistir. También es ejemplar la reacción de la comunidad ante la plaga de langosta. Ante una situación difícil caben dos posturas: la de los derrotistas que ante la magnitud del desafío ni siquiera intentan hacerle frente, y la de las personas que luchan con todos los medios a su alcance para remediar la situación.

Por último, mencionar que La buena tierra refleja muy bien los beneficios del trabajo sobre la persona y, en sentido contrario, la situación a la que puede conducir la ociosidad. También me ha parecido interesante como retrato de una época y un país.

Laboriosidad

O-Lan, esposa de Wang Lung es, quizás, el personaje de La buena tierra que mejor encarna de modo práctico la laboriosidad. Veamos por qué. De origen humildísimo, sus padres la vendieron como esclava siendo niña, desde muy pequeña se formó en la cultura del trabajo callado y silencioso, sin quejas ni resentimientos. Gracias a lo cual, una vez casada, supo afrontar las tareas cotidianas del hogar y del campo –su marido era agricultor- sin rechistar, en todo tipo de circunstancias, sin un mal modo, sin pensar en sí misma, con naturalidad y sencillez, aceptando los encargos con diligencia. Siempre tuvo claro que el trabajo era la base imprescindible para procurar el sustento y mejorar las condiciones de vida de toda la familia.

En esta mujer se manifiesta ejemplarmente la diligencia, punto medio entre la pereza y el activismo. La actitud perezosa no tiene cabida en la vida de O-Lan, el trabajo no la entristece, pero tampoco cae en el activismo, pues nuca olvida la finalidad servicial del trabajo ni se refugia en él para eludir otros deberes. Siempre está dispuesta a colaborar y contribuir con su propio esfuerzo en favor de los demás. En la película hay varios momentos en que estando casi sin fuerzas –por ejemplo a punto de dar a luz-, es requerida su ayuda y se presta a ello sin la más mínima queja. En O-lan resulta palpable cómo el trabajo dignifica al hombre y le proporciona un atractivo equilibrio y armonía.

La película obtuvo cinco nominaciones a los Oscar, logrando dos: Mejor actriz (Luise Rainer) y Fotografía (Karl Freund).

Más información en decine21.com.

18 de marzo de 2010

MAO. La historia desconocida. Jung Chang y Jon Halliday


Cada vez se habla más de China. Su protagonismo económico a nivel mundial gana enteros día a día. Otra cosa es su avance en libertad y respeto a la dignidad humana. Durante mucho tiempo ha sido un gran misterio que ahora, aunque sea a través de simples rendijas abiertas tras grandes operaciones de márketing -caso de las últimas olimpiadas-, empieza a desvelarse poco a poco. Este libro sobre Mao, personaje siniestro que rigió los destinos de millones de compatriotas durante gran parte del siglo XX, puede contribuir a entender algo del presente de China buceando en su pasado reciente.

Jung Chang y Jon Halliday nos ofrecen en Mao, la historia desconocida, un completísimo y documentado perfil sobre este hombre que antepuso su ego y sus delirios de grandeza al bien común de la sociedad china. Se movió única y exclusivamente por intereses personales, avasallando y despreciando a todo el que se interponía en su camino; utilizando al pueblo como moneda de cambio de sus ambiciones.

Creo que el siguiente fragmento del libro resume acabadamente los logros del maoísmo:

Cumplidos veinticinco años de mandato de Mao, la mayoría de la población vivía en una pobreza y miseria extremas. En las áreas urbanas, que eran las más privilegiadas, el racionamiento de comida, ropa y artículos básicos seguía aplicándose con el mayor rigor. Era frecuente que tres generaciones de la misma familia vivieran apelotonadas en una pequeña habitación, dado que bajo el gobierno de Mao la población de las ciudades había aumentado en 100 millones de personas y sin embargo se habían construido muy pocas viviendas y las obras de mantenimiento sencillamente no existían. Las prioridades de Mao, y también la calidad de vida, podrían estimarse a partir del dato de que la inversión total en servicios urbanos (incluyendo agua corriente, electricidad, transporte público, alcantarillado, etcétera) durante el periodo 1965-1975 representó menos del 4 por 100 de la destinada a la industria armamentística. La salud y la educación habían caído muy por debajo del ya ínfimo porcentaje de inversión que habían recibido en los inicios del mandato de Mao. En el campo, la mayoría de la gente seguía viviendo al borde de la inanición. En algunos lugares, había mujeres adultas que tenían que ir completamente en cueros porque no tenían ropa para cubrirse. En la ciudad de Yan'an, la antigua  capital de Mao, la gente era más pobre entonces que antes de la llegada de los comunistas, cuatro décadas antes. La ciudad estaba abarrotada de mendigos ambrientos a los que se les apresaba y llevaba detenidos cuando llegaban extranjeros a admirar el antiguo cuartel general de Mao, para a continuación deportarles a sus pueblos.

Contraportada

Cisnes salvajes, de Jung Chang, fue un extraordinario éxito editorial, con diez millones de ejemplares vendidos. Se convirtió en el libro sobre China más leído en todo el mundo. Ahora, Chang y  el historiador Jon Halliday, su marido, han escrito una biografía de Mao realmente sobrecogedora.

Basada en diez años de investigaciones y en las entrevistas realizadas a muchas de las figuras que se movieron en los círculos más cercanos a Mao—y que hasta ahora no habían hablado— y con casi todo aquél que, fuera de China, mantuvo alguna relación significativa con el líder chino, ésta es la biografía de Mao más seria y autorizada que se ha escrito. Está repleta de revelaciones sorprendentes, hace añicos el mito de la Larga Marcha y nos presenta a un Mao totalmente desconocido: no le impulsaban la ideología ni el idealismo; su íntima e intrincada relación con Stalin se remonta a los años veinte y fue decisiva para alzarle al poder; saludó con buenos ojos la ocupación japonesa de buena parte de China; y labró su camino por medio de conjuras, chantajes y envenenamientos. Después de conquistar China, a partir de 1949 tuvo el secreto objetivo de dominar el mundo. En la persecución de esta fantasía causó la muerte de 38 millones de personas en la mayor hambruna de la historia. En conjunto, bajo el gobierno de Mao perecieron, en tiempos de paz, más de 70 millones de seres humanos.

Combinando una meticulosa investigación histórica con las extraordinarias facultades literarias que ya demostró en Cisnes salvajes, esta biografía nos traslada a la vertiginosa vida de Mao, a las intrigas y luchas intestinas en que se embarcó para imponer sus impopulares decisiones. La autora nos lleva a las sombrías estancias de su  corte y nos deja observar el drama hasta hasta en los rincones más recónditos. La personalidad de Mao y su relación con sus esposas, hijos y amantes salen a la luz por primera vez vez.

Un libro sobre Mao absolutamente rompedor por su contenido y enfoque, que asombrará tanto al lector general como al historiador.

Jung Chang

Nació en la ciudad china de Yibin, provincia de Sichuan, en 1952. A los catorce años se hizo miembro de la Guardia Roja y después trabajó como campesina, “médica descalza”, trabajadora del metal y electricista antes de estudiar inglés y, más tarde, convertirse en profesora de la Universidad de Sichuan. En 1978 dejó China para trasladarse al Reino Unido y, poco después, recibió una beca de la Universidad de York, donde obtuvo el doctorado en Lingüística en 1982 (fue la primera ciudadana de la República Popular China en recibir un doctorado de una universidad británica). En 1991 publicó su aclamado libro Cisnes salvajes.

Jon Halliday

Ha sido profesor en el King's  College de la Universidad de Londres. Entre las obras que ha escrito y las que ha dirigido, ha publicado ocho libros.


Mao, la historia desconocida. Jung Chang y Jon Halliday. Editorial Taurus (Madrid, 2006). Traducción de Amado Diéguez y Victoria E. Gordo del Rey. 1029 páginas.
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